¡Sillas con tacones, sillas de flores, sillas con mariposas y hasta sillas de manzanas! Y es que los niños y niñas volvieron realidad sus ideas para hacer más divertidas a las sillas.

Pero, ¿Cómo surge esta idea?

Un día como parte del proyecto anual de la pedagogía de los alimentos, se le preguntó a los niños y niñas que era lo que menos les gustaba de la comida, y para nuestra sorpresa su respuesta fue… así es ¡Pues las sillas!

Pero debíamos saber más, y continuamos con el tema como parte del proyecto, entonces hicimos con los niños y niñas un pequeño foro, donde les preguntamos ¿Porqué nos les gustaban las sillas?

Y todos los niños estuvieron de acuerdo en su respuesta, y es que ¡Las sillas son muy aburridas! Bueno y así nació la idea de dar vida a las sillas.

 

Lo primero fue tomar fotografías de las sillas para ver sus detalles, formas y luego dibujarlas en papel, así realizar los primeros bocetos y comenzar a imaginar con ellos cómo hacer las sillas más divertidas, y la primera idea fue pensar el cómo se comunican las sillas.

 

Con esto los niños y niñas iniciaron el proceso creativo, donde trabajaron sus manualidades, creatividad, destrezas, manejo de colores y formas, con el objetivo de desarrollar sus habilidades, trabajaron las sillas en pasta das y formas en 3d con papel y colores, para finalizar con productos totalmente increíbles y maravillosos.