Ellas van al colegio, ayudan en casa, trabajan en fábricas, cuidan de sus familiares, se preparan para las responsabilidades, ellas desempeñan diversos papeles en el hogar, la sociedad y la economía, ellas son las niñas, y por tal motivo hoy celebramos el Día Internacional de la Niña.

Las niñas siempre han cambiado el mundo, y esta generación puede hacerlo aún mejor.

El 19 de diciembre del año 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la declaratoria del 11 de octubre como el Día Internacional de la Niña, con el objetivo de reconocer los derechos de las niñas y visibilizar los problemas que enfrentan en todo el mundo, así mismo saber sobre avances y compromisos que deben establecer los gobiernos y diversas entidades para lograr avances significativos en miras de alcanzar el Objetivo No 5 del Desarrollo Sostenible: Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas.

Invertir en el potencial de las niñas y adolescentes es invertir en un futuro más próspero y equitativo.

Desde nuestras prácticas debemos reflexionar cómo estamos empoderando a nuestras niñas y cómo estamos siendo facilitadoras/res y mediadoras/res de experiencias de aprendizaje donde podamos romper con prácticas educativas y lenguaje sexista o discriminatorio que a pesar de estar muy normalizado en nuestra cultura debemos erradicar con el fin de alcanzar mayor equidad y una sociedad libre de violencia.